Cada empresa busca vender productos/servicios que tengan un valor diferenciado para sus clientes con respecto a las demás empresas. En definitiva, cada empresa busca erigir barreras de entrada a los competidores potenciales y reforzar su poder de negociación con proveedores y clientes.
Como empresa puedes elegir entre 4 estrategias genéricas para lograr esta posición ventajosa:
1. Costes más bajos
2. Diferenciación
3. Enfoque (segmentación de mercado) con costes más bajos
4. Enfoque (segmentación de mercado) con diferenciación
No obstante, cada empresa puede medir su VENTAJA COMPETITIVA por la siguiente fórmula:
VENTAJA COMPETITIVA =
X Precio + Y Diferenciación + Z Reputación + E
En resumidas palabras, desde el punto de vista del cliente, se decide por una empresa por la relación entre el precio, la diferenciación que aporta los atributos del producto o servicio, y la confianza que le proporciona la empresa. A estos tres factores añadimos E, es decir, la parte de la decisión del cliente que no podemos explicar. Por tanto, cada empresa tiene la necesidad de entender su posicionamiento en función de precio, diferenciación e imagen.

